10.10.2013
Los ojos del perro siberiano - Antonio Santa Ana
9.06.2012
Los ojos del perro siberiano - Mailén Toloza
Los únicos que le daban importancia a Ezequiel era su
hermano, su perra y su abuela, ellos fueron lo que estuvieron hasta el día que
murió. 7.10.2012
7.06.2012
5.26.2012
11.12.2011
Gran falta de apoyo

Al leer el libro, Los ojos del perro siberiano, me encontré con un tema que se vive diariamente en la sociedad y que también me hizo sentir identificada ya que a un familiar le ocurrió algo parecido.
En el libro es mencionada la situación en la que se encuentra Ezequiel. Este se había ido de la casa porque su novia había quedado embarazada y el padre de la chica quería obligarlo a que se case con su hija. El no aceptó y decidió irse de su casa.
Este suceso me identifica mucho ya que a mi hermano le paso algo parecido. Conoció a una chica con la cual se puso de novio al mes. El no tenía una buena relación con mi mamá. Vivían peleando cada momento del día y uno de los motivos era mi cuñada ya que tampoco se llevaban bien. Mi hermano cansado de la situación decidió irse se mi casa sin importarle que no tuviera trabajo, casa, alimentos, etc.
Al pasar dos o tres meses, fui a ver a mi hermano y me conto que iba a ser papá. Estaba muy contento, pero seguía sin tener plata para alimentos, una casa… solo tenía trabajo en la carpintería de mi abuelo. Esto lo ayudó un poco pero su sueldo no bastaba para satisfacer sus necesidades y menos para cubrir los gastos que produce la llegada de un bebé.
Finalmente mi hermano volvió a vivir en mi casa con la novia y después de nueve meses, con su hija.
Cuento esta historia como un ejemplo, una experiencia de vida. Creo que el apoyo en este tipo de situaciones y en otras, es fundamental para poder seguir adelante y evitar errores. Lo que menos necesita una persona al enfrentarse con este tipo de situaciones es que la dejen de lado, que no la entiendan, que no la escuchen. En fin, a todos nos podría pasar.
Como se habló en una de las clases de lengua y como una opinión mía, no hay que juzgar a la gente por algunos sucesos o algunos errores que cometen en sus vidas ya que nadie sabe el motivo por el cual sucedieron las cosas. Creo que si vamos a hablar, tenemos que hacerlo para ayudar a las personas y no para criticarlas.
5.23.2011
En la linea recta

Elegí este libro porque me gustaron mucho los post anteriores y porque me intrigaba demasiado que significaba la pantera rosa de la tapa. Era algo que me volvía loca, así que decidí leerlo para averiguarlo y al final lo descubrí.
Esta novela cuenta la historia de un chico que tiene que atravesar el sufrimiento de la muerte de su padre. Fue muy duro para él ya que en sólo dos días tuvo que decirle adiós a su papá y que luego de ese acontecimiento le fueron pasando diferentes situaciones en la que él quiere resolver sus problemas sólo, como típico adolescente, y tratar de ayudar a su familia.
Me sentí en parte identificada, porque me gusta resolver mis problemas sola ya que son MIS PROBLEMAS y de nadie más, igualmente sé que es bueno recibir ayuda, y de vez en cuando hablo con amigos o con mi familia.
Damián, el protagonista se pregunta qué hubiese pasado si el padre no hubiese muerto, ¿hubieran ocurrido todas esas cosas como por ejemplo, que el hermanito descubrió el Kung Fu o el trencito de la alegría, si el papá no hubiese muerto? El mismo se contesta esas preguntas, y la respuesta es que no y luego dice: “pienso ahora que si mi padre no hubiese muerto,…, todo sería distinto. Entonces… ¿tenía que pasar?...No sé. Todos vamos a morir, eso es lo único seguro en esta vida…”
El protagonista se pregunta si todas las cosas que le pasaron están unidas a algo o si son solo puntos sueltos o si esos puntos sueltos forman una línea recta…nadie lo sabe, nadie sabe lo que significa la vida, si todo tiene que ver con todo o no. Supongo que cuando morimos, ese es el momento donde averiguamos todo, bueno eso es lo que pienso.
Una de las enseñanzas que deja este libro es que la vida sigue, el demuestra que a pesar que su padre murió el trata de seguir adelante, trata de ayudar a su hermanito y a su madre (la imagen de arriba tiene que ver con que la vida sigue)
Entiendo al protagonista y estoy de acuerdo con que la vida sigue, pero la verdad es muy complicada y triste.
Recomiendo este libro, es muy bueno y espero que les haya gustado mi post.
Daniela Trozzi
5.22.2011
4.24.2011
Los ojos del perro siberiano.-

Para el colegio tuvimos que elegir un libro, elegí “Los ojos del perro siberiano” de Antonio Santa Ana, que me lo había recomendado mi prima. El titulo no me llamo mucho la atención; pero al ir avanzando en la lectura me atrapo bastante y lo leí en menos tiempo del que esperaba.
En la historia me sorprendió bastante la reacción de Agustín sobre la situación que él estaba pasando con su hermano Ezequiel, reacciono de una forma muy madura para su edad. Poniéndome en su lugar hubiera reaccionado de una manera totalmente distinta, frente a su enfermedad y frente a la actitud que los padres tuvieron con él.
Siempre hubo distancia entre los hermanos, por una u otra cosa, y en el momento que la relación empezó a ser más unida fue cuando Agustín se dio cuenta del problema que tenia su hermano. Desde entonces aprendió a conocerlo mejor, a valorarse como tal, ya que compartían más tiempo juntos, apoyándose mutuamente y haciendo llevadera la situación. Uno no se da cuenta la clase de hermano que tiene hasta que pasa algo “triste” o “malo”, por decirlo de alguna manera, ocurre y ese es el momento en que se apoyan entre si y empiezan a estar siempre el uno para el otro.
También quede muy sorprendida con las medidas que los padres habían tomado con respecto a Ezequiel, porque lo que había ocurrido no fue culpa de él, una parte si ya que el no había tomado precaución, pero el no tenia idea de que algo así le iba a pasar. Además, un hijo es un tesoro y los padres no lo habían cuidado como tal, sabiendo lo delicada que era su situación en comparación que los demás hijos; y tampoco se interesaban en saber como seguía su salud.
En mi opinión, esta novela abre los ojos a muchas cuestiones de la vida que las personas ignoramos día a día y a entender que no estamos solos en este mundo, que hay personas que nos rodean y que tienen tantos problemas como nosotros, y no podemos ocultar eso.
Si ignoramos a las personas que tienen problemas graves de salud estamos “discriminando” dejándolas de lado y sin darle importancia a sus problemas.
4.21.2011
A través de una mirada ~
Cuando la profesora me recomendó “Los ojos del perro siberiano” para leer en la biblioteca del aula mi primer pensamiento fue que me iba a aburrir y se me iba a hacer pesado. La verdad que me confundí porque lo termine leyendo en pocos días y me pareció una buena historia.
Por el nombre del libro me imagine que iba a hablar mas de los perros que de otra cosa, por eso como dije antes me iba a aburrir.
Pero no trataba de eso, sino de una historia que le puede suceder a cualquiera:
Una familia situada en San Isidro. El protagonista de la historia es el narrador es el hijo menor que recuerda su infancia, cuando tenia 5 años, recuerda a su madre trabajando todos los días con sus plantas en el jardín, la relación seria con su padre y su corta relación con su hermano Ezequiel que a los 18 años decidió irse de casa.
De su hermano tenia dos hermosos recuerdos, fue el que le enseño a caminar y era con la única persona que se dormía. No solía relacionarse con chicos de su edad por eso no tenia tantos amigos, pero si tenía a uno que lo quería como un hermano, el era Mariano. Hasta acá todo estaba bien, pero había algo que el no sabia, tal vez por su edad, porque no entendería.
En la casa ya no se hablaba de Ezequiel, a no ser que sea en susurros o mientras el niño no escuche.
Yo opino que el muchachito debía saber que era lo que sucedía en su familia, ya que era un integrante más y al que le pasaban las cosas era su hermano.
El argumento va a estar más claro en el lector cuando siga leyendo el libro.
Ezequiel le contaba que ya no todas las personas lo miraban con los mismos ojos que antes, pero si su perro Sacha siempre le fue fiel y no le interesó lo demás. Luego murió y una frase que quedo de la novela es: “Ezequiel me acompaño en mis primero pasos, y yo en los últimos”. Esta frase la dijo el menor.
Este relato tiene algo en particular, si tuviésemos que hablar del narrador que ya mencionamos que es el hermano menor, no tendríamos la posibilidad de otorgarle un nombre u otra diferente clasificación, ya que no lo identifica. Es decir, utiliza un narrador protagonista.
Espero que lo lean y les guste a todos, comenten.
Los ojos del perro siberiano

La novela es un género literario en la que el lector puede sentir, a través de ella, diferentes sentimientos, emociones, y hasta obtener una moraleja para la vida cotidiana. Tal es el caso de la novela “Los ojos del perro siberiano”, escrita por Antonio Santa Ana, un escritor argentino nacido en el año 1963, y publicada en el año 1998.
Muchos adolescentes, incluso adultos, se sintieron muy conmovidos por el contenido de esta novela, la cual trata sobre un tema muy particular y nos muestra como las personas muchas veces marginan a otras por tener una enfermedad. Esta obra de Antonio Santa Ana tiene muchos comentarios muy buenos por parte de todos sus lectores, a pesar de sus diferentes edades, y varias felicitaciones por ser un libro con una gran enseñanza.
No voy a revelar la historia que narra esta novela, pero simplemente voy a hablar de que me demostró que las personas muchas veces podemos ser muy crueles con los que padecen una enfermedad, incluso con las personas que más queremos, sin pensar en lo que pueda sentir la otra persona con respecto a estas actitudes. “Los ojos del perro siberiano” me enseñó que no se tiene que discriminar a nadie por estar enfermo, o por lo que sea, y menos si esa persona es un ser querido. Después de haber leído todas las páginas de este libro me di cuenta por qué era tan popular y por qué muchos lectores lo recomendaban.
La verdad que esta es una novela que te deja pensando y en mi opinión con un gran mensaje porque muchas veces sin maldad o sin pensar podemos llegar a hacer sentir mal a otros, aunque esa no sea nuestra intención. Seguramente esto nos pasó alguna vez, y realmente cuando nos dimos cuenta de lo que hicimos ya no sabíamos cómo arreglarlo y nos arrepentimos de lo sucedido. En esta entrevista que le hicieron a Antonio Santa Ana, él nos cuenta que una vez pasó por una situación así y que a partir de este hecho fue cómo pensó la novela.
Particularmente soy una persona que prefiere más las novelas policiales, pero a la hora de elegir decidí por leer otro género, y opté por “Los ojos del perro siberiano”, que si bien admito que me costó mucho engancharme por no ser policial, también puedo decir que no me arrepiento de haberla leído.

