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8.02.2011

¿Solo suerte o un regalo merecido?


Cuando veía por tv las propagandas de la película Charlie y la fabrica de chocolate, hace ya un tiempo, sinceramente me parecía una película muy fantasiosa... Nunca me llamo la atención hasta que leí el libro.
Nunca imaginé que de esas propagandas que mostraban solo niños viviendo una aventura muy irreal, surgía una historia que me pareció muy linda y que todos deberíamos aprender de ella.

Creo que los chicos al leer el libro ponen su mirada en la fabrica de Willy Wonka, en ese mundo tan perfecto y lleno de fantasía donde a todos les gustaría pasar por lo menos un día de su vida. Eso fue lo que me pasó cuando leí el libro a los 12 años. Hoy en día, al pasar 4 años, vuelvo a leer el libro y me doy cuenta que eso ya no es lo más importante, que no siempre lo mas lindo es lo que más importa. Desde mi punto de vista, la fabrica pasa a ser un segundo plano. El tema central, lo que realmente me interesó de este libro fue la historia de Charlie. Si me pongo a pensar, creo que me centre en ella porque es una historia muy conmovedora y que puede pasarle a cualquier persona en la vida real.

Charlie, a pesar de ser un niño, entendía perfectamente la situación de la familia. Comprendía que su familia no se encontraba bien económicamente. Otra de las cosas que me llamo la atención fue que siendo tan chico pueda entender esa situación y a pesar de todo sea buena persona y no un chico rebelde o caprichoso.
La vida lo premió por eso. Willy Wonka, un ser un poco extraño, puso 5 boletos dorados en diferentes chocolates. Las cinco personas que obtuvieran los boletos, visitarían la fábrica. Charlie al escuchar la noticia se puso muy feliz y a la vez muy triste. Solo comía un chocolate al año. El día de su cumpleaños. Pero tenía la esperanza de encontrar el boleto allí. La suerte le jugó en contra; No pudo obtener el boleto. Horas más tarde, creo que la vida le dio una segunda oportunidad: Al ir caminando encontró plata. Rápidamente fue en busca de su felicidad, en busca de un chocolate, en busca de un boleto. Fue a comprarlo y allí estaba lo que tanto deseó encontrar. Allí estaba el boleto. Aquí es donde vemos coma la vida lo premió por ser una buena persona.

Supongo que con el resumen que hice de Charlie, se puede entender porque me llamó la atención su historia. Si la bajamos a la realidad, podemos comprender que la vida nos pone pruebas y nos hace pasar momentos feos. Al mismo tiempo vemos que si uno es buena persona esta misma te da una segunda oportunidad y te premia por el gran esfuerzo que hace cada persona para salir adelante.